
Incognito 2008 no es un misterio, sino un reloj que no es apto para las muñecas, ni los bolsillos, de cualquiera. Su aspecto imponente, casi monstruoso, echa para atrás casi tanto como su precio, aunque un segundo vistazo a este reloj, fruto de la colaboración entre la firma DeWitt y el arquitecto francés Jean-Michel Wilmotte [...]...